Mostrando entradas con la etiqueta Humildad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Humildad. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de abril de 2014

85 La Verdad eterna es Dios

Letra: Edith  Gaddis Brewer
Música: Johann R. Ahle. Arreglo de J. S. Bach




1. La Verdad eterna es Dios, 
que nos da revelaciones
con las cuales comprender
que Él es nuestra roca firme.
Con Su amor amar podremos, 
Su verdad demostraremos.

2. Nuestros ojos abre, oh Dios, 
rasga ya la oscura nube;
realidad podremos ver
que es la gloria de tu cielo;
la salud Tú nos otorgas
con Verdad que nos revelas.

3. Para hallar la senda hoy
seguiremos Tu consejo, 
hallaremos solución
de problemas con Tu ayuda;
Aprendemos en Tu Ciencia
humildad, valor, paciencia.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

51 La Mente eterna modeló

Letra: Mary Alice Dayton
Música: Louis Spohr
Letra original en inglés: enlace





1. La Mente eterna modeló
la idea celestial,
un ser de toda perfección
que es obra inmortal.

El Creador al hombre dio
Su gracia y poder;
en el ha reflejado Dios
Su omnipotente ser.

2. Ningún defecto pudo dar 
el Dios que es Creador
al hombre, fruto de bondad,
a quien Amor formó.

Verdad, Amor y Vida son 
el molde celestial
y el hombre es nítida creación
de forma divinal.

3. La Voluntad de Dios se hará
Su reino aquí está;
deseamos expresar el bien 
que al hombre luz brindó.

De Dios el hombre es hijo fiel
imagen de su amor;
en tierra y cielos por doquier
honremos al Señor.

jueves, 26 de septiembre de 2013

216 Aquel que sólo en Dios confía

Del poema alemán de Gerog Neunmark
Armonización de J. S. Bach





1. Aquel que sólo en Dios confía 
y encuentra en Él su protección, 
amparo halla en Su ternura, 
seguridad en Su amor.

Si entiendes la ley del Señor, 
sobre la Roca vivirás.

2. Si reverente en Dios esperas,
callado y en humildad, 
escucharás Su buen consejo, 
conocerás Su voluntad.

Su sabio plan te hará saber;
confía en Dios y triunfarás.


Aprovechando que J.S. Bach armonizó este himno, permitidme que copie aquí, a modo de homenaje, un fragmento de "La pequeña crónica de Ana Magdalena Bach" en la que cuenta una anécdota muy bonita de su marido, persona tremendamente humilde y espiritual:

"Siempre me pareció significativo que viese la luz en el mes de marzo, es decir, durante la Cuaresma, pues para Cuaresma y Semana Santa escribió sus mejores obras: la "Pasión según San Mateo" y la "Pasión según San Juan", las obras que más profundamente conmovieron su alma.  Una vez entré en su cuarto cuando estaba componiendo el solo de contralto "¡Oh, Gólgota!", de la "Pasión según San Mateo". ¡Cómo me conmoví al ver su rostro, en general tranquilo, fresco y colorado, de una palidez cenicienta y cubierto de lágrimas! No me vio; volví a salir silenciosamente, me senté en la escalera, ante la puerta de su cuarto, y lloré también. Los que oyen esa música, ¡qué poco saben de lo que costó! Sentía deseos de entrar y echarle los brazos al cuello, pero no me atreví. Había visto algo en su mirada que me produjo un sentimiento de veneración. Nunca llegó a enterarse de que yo le había visto en el dolor de la creación, de lo que me alegro hoy todavía, pues eran momentos en los que sólo debía verle Dios."